Una
casa de locos, cuyo título original es L'aubergue Espagnole, es una
película hispano-francesa dirigida por Cédric Klapisch, que fue
estrenada en el 2002. Gracias al programa Erasmus y aconsejado por un
amigo de su padre, nuestro protagonista comienza una nueva aventura
en su vida por España para así tener más oportunidades a la hora
de encontrar trabajo. Muchas serán las dificultades con las que se
encuentre (buscar piso, nuevo idioma, la añoranza...) pero poco a
poco logrará que todo eso pase a un segundo plano y empieze a
disfrutar.
Aunque
se trata de una historia ficticia del siglo XXI, muchos se pueden ver
reflejados en ella, puesto que esa experiencia de la que trata la
película la viven, o han vivido, en primera persona y aunque cambie
el lugar y la compañía, los sucesos que les ocurren son los mismos
o muy parecidos. Esta historia, trascurre en dos ámbientes
distintos, puesto que al principio nos sitúa en Francia, dónde el
protagonista vive y lleva su vida normal, y a continuación nos
sitúa en Barcelona, lugar donde vive durante un año gracias a la
Erasmus. Durante la película aparecen varios personajes que
acompañan a nuestro protagonista en su aventura por Barcelona. Entre
ellos podemos nombrar algunos como Jean
Michel (Xavier de Guillebon ) y Anne-Sophie
(Judith
Godrèche
), matrimonio francés con los que se encuentra por primera vez en el
aeropuerto de Barcelona; y sus compañeros de piso: el italiano
Alessandro
(Frederico d’Anna), la española Soledad (Cristina Brondo),
la inglesa Wendy
( Kelly Reilly ), el alemán Tobías (
Barnaby
Metschurat
) y el danés Lars
(Christian Pagh ), a los que más tarde se les unirá una compañera
de la facultad de nuestro protagonista, la belga Isabelle (Cécile de
France ); además de actores como es Juan (Javier
Coromina
) dueño del bar que frecuenta el protagonista, Xavier (Romain
Duris
).
Podemos
ver como al principio todo es un mundo para Xavier dónde los
problemas empiezan nada más decidirse a ir de Erasmus y su papeleo,
como bien nos dice éste, “es
un lio que te cagas”. Dichos problemas continuarán nada más
llegar allí, pues deberá buscar piso y adaptarse a su nueva vida ya
que, como podemos saber por unas experiencias u otras, los principios
no son nada fáciles. Dejando a un lado esto, la
idea o tema principal de la película que, desde mi punto de vista,
nos quiere trasmitir el autor es como la influencia de las diferentes
culturas con las que convive Xavier así como el estar lejos de la
monotonía de su vida normal, hace que éste crezca como persona y
abra su mente a nuevas realidades. Esas nuevas realidades la podemos
ver al final de la película cuando Xavier decide ser finalmente
escritor, lo que realmente le gustaba y su sueño desde pequeño y no
hacer lo correcto o lo que al padre le gustaba, es decir, dedicarse a
la economía. Además de esto, podemos ver como aprende día a día
de las vivencias de unos y otros, pues convivir con muchas personas y
todas éstas diferentes es lo que tiene.
Por
último, me gustaría destacar una frase dicha por el protagonista al
llegar a Barcelona: “La
primera vez que llegamos a una ciudad, vemos las calles sin
perspectiva, edificios carentes de sentido, todo es desconocido. Más
adelante, habremos vivido en esta ciudad, habremos andado por estas
calles, habremos llegado al final de las perspectivas, habremos
conocido los edificios, habremos vivido historias con la gente”
En
definitiva, para mí una buena película donde he podido ver como el
miedo a enfrentarnos a algo nuevo no nos debe impedir hacer nada pues
aunque al principio todo cueste, al final siempre merece la pena.
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